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viernes, 12 de junio de 2015

Nuevo año lector

Hola!!

¿Qué tal? Espero que todo bien… Hoy os traigo, aunque con unos días de retraso, mi resumen rápido del año lector. Os pongo en situación: cada 4 de junio pongo a cero mi marcador de lecturas y hago recuento de cuántas fueron; este es el tercer año que lo hago y el resultado no es el que más me gusta, pero bueno, hay años y años.


Este año hubo tanto grandes libros como fiascos sonados, para mí, así que vamos a ver unos cuantos:
  • Festín de Cuervos, de George R. R. Martin, lento pero seguro.
  • Danza de Dragones, de George R. R. Martin, alucinante.
  • Mi alma gemela, de Caroline March, enamorada de Escocia.
  • No reclames al amor, de Carla Crespo.
  • La trilogía de las Guerreras Maxwell, de Megan Maxwell, uno de los que en conjunto considero algo fiasco.
  • 1984, de George Orwell, de esos que te hacen pensar.
  • Marina y El Príncipe de la Niebla, de Carlos Ruiz Zafón, mis favoritos de este autor, de ahí que los releyera.
  • La trilogía de Divergente, de Veronica Roth, que empieza muy bien y muy interesante, pero que poco a poco se va desinflando.

Cayeron, claro está, unos cuantos de Lisa Kleypas, como fue acabar la saga de los Hathaway y el primero de la trilogía de Detectives de Bow-Street, Ángel o demonio, así como dos de Anna Casanovas: Cuando no se olvida y Un beso al alba.
También leí algún que otro manga en este año, como el de Calling you o Another, y releí algunas partes de Rurouni Kenshin.

En total, fueron 36 libros, novelas, leídas… Al echar cuentas me pareció ridícula la cifra, pero luego pensando ya encontré la respuesta a esta situación: empezar un doctorado quita mucho tiempo de ocio, lo que se resume en menos lecturas por placer… Pero bueno, todo es cuestión de organizarse, ¿verdad?

Y vosotras, ¿leísteis algunas de las novelas que os cuento aquí?



Hasta la próxima entrada   ;)

viernes, 30 de enero de 2015

Siempre te encontraré.

Hola!!

¿Qué tal? Hoy por fin os traigo la última entrega, yo creo que por ahora, de la 'trilogía' de las Guerreras Maxwell, Siempre te encontraré de Megan Maxwell. Sin más presentaciones, vamos a ello.


El laird Kieran O’Hara y sus guerreros son atacados por unos villanos mientras pernoctan en el bosque cercano al castillo de Caerlaveroch, pero una misteriosa banda de encapuchados, liderados por una mujer a la que los aldeanos llaman «Hada», consigue salvarlos. Angela es la menor de las hijas del laird Kubrat Ferguson. Todo el mundo cree que es una muchacha débil, temerosa de los caballos y que tiembla ante el acero. Cuando Kieran la conoce, la actitud tímida de la joven, su torpeza y su sentido del pudor ante su caballerosidad y galantería llaman su atención, sin saber que aquélla es la encapuchada la que anda buscando. Juntos conseguirán desenmascarar al codicioso cuñado de Angela, Cedric Steward, quien ha tramado un plan terrible que cambiará para siempre el futuro de los habitantes del castillo de Caerlaveroch.



Por fin llegamos a la historia del laird Kieran O'Hara. El caso es que este pasa cierto tiempo en el castillo del laird Ferguson y allí conoce a su hija pequeña, Angela, una jovencita llorona que se queja por todo, y conoce en el bosque a 'Hada', una mujer valiente que no le teme a nada. Esta segunda le atrae como ninguna otra mujer, pero en el fondo, la hija del anfitrión tampoco le disgusta; en estas andamos cuando, después de ciertas situaciones, Kieran se desposa con Angela mediante un handfasting, como ya hicieran Declan y Megan en el primer libro (una unión de un año y un día). Más tarde debe acompañar a la hija mediana a la abadía en la que vive y cuando regresan algo terrible sucede en Caerlaveroch y se van del lugar.

Todo parece normal, si no fuera por la tónica de la autora de mostrarnos a hombres apuestos con mucho carácter y a mujeres que no entran en los estándar de la época, con más carácter que ellos. Que nadie me malinterprete, está bien esto, me parece genial, si no fuera porque a veces me sacan de quicio todos ellos, juntos y por separado; hay momentos en los que me los imagino como niños pataleando, de verdad...

La parte final de la historia fue más de lo que pude soportar, cuando veo que aparece Megan en acción para ser ella quien desencadene los acontecimientos que llevan a los protagonistas a perdonarse y acabar a bien. ¿Otra vez esta mujer es la salvadora de la historia? Pues sí, señores y señoras, otra vez...

Con este libro tuve una sensación parecida que con el segundo, que era el hermano pequeño del primero y eso le resta, a mi parecer, fuerza e importancia, así como independencia, y eso que este vive más separado del primero que el de Niall, al no ser ninguno familia, sólo amigos.

Lo cierto es que no hay mucho que decir, se me hizo algo repetitivo (leí los tres seguidos) y eso sí, algo eterno... Yo pasaba las páginas pero aquello no avanzaba, la verdad es que cuando lo acabé lo celebré, pero es que uff... Y por el final, intuyo que habrá un cuarto libro, pero lo siento, con este me bajo del tren de las Guerreras, y de Megan Maxwell durante un tiempo.

Y vosotras, ¿leísteis las aventuras de Kieran y Angela?



Hasta la próxima entrada ;)

domingo, 18 de enero de 2015

Desde donde se domina la llanura.

Hola!!

¿Qué tal? Os traigo hoy, en esta lluviosa tarde, la segunda parte de la trilogía de las 'Guerreras' de Megan Maxwell, Desde donde se domina la llanura. Sin más preámbulos, vamos a ello.



Gillian es conocida entre los miembros de su clan como la Retadora por su carácter indomable, que siendo su mayor atractivo es también su gran maldición. Enamorada de Niall desde la infancia, juntos vivieron una bonita historia de amor que se rompió cuando éste partió a luchar junto al rey de Escocia sin despedirse de ella. Gillian se juró entonces que jamás lo perdonaría. Niall, por su parte, es tan testarudo y orgulloso como su amada. Ahora que ha regresado y vuelven a encontrarse, ninguno de los dos está dispuesto a dar su brazo a torcer. Cada uno ha sufrido a su manera la ausencia del otro. Pero la vida es caprichosa, y la pasión que sintieron en el pasado comienza a apoderarse de ellos de nuevo. ¿Serán capaces de resisitirse?




En este caso conocemos la historia de Niall McRae, hermano de Duncan, y de Gillian McDougal, una de las mejores amigas de Megan, a la que conocimos ya en el primer libro. El tema no es original, me explico: la historia en sí es un poco más de lo mismo y en general me dio la sensación, todo el tiempo, de estar leyendo al hermano pequeño de la otra novela.

Tanto los personajes principales, Niall y Gillian, como la propia historia daban la sensación de necesitar a los primeros para funcionar, como si fuesen de la mano de Deseo concedido. Esperaba con muchas ganas leer este libro, me había enamorado locamente de Niall en el primero, pero me llevé una desilusión al ver que las páginas avanzaban y no llegaba ese momento álgido que sí vi en el anterior; pero lo peor, para mí, fue que para acabar la historia tuviese que venir Megan para resolverlo todo, apoyando mi teoría y sentimiento de que este no tenía la fuerza suficiente.

Es como si toda esa fuerza estuviera sólo en el primero y es este el que tira del carro de los demás: Niall es el hermano pequeño de Duncan y su libro igual. Además de que en ciertos momentos la cabezonería de Gillian es demasiada y me saca de quicio, algo que ya pasara algo en el anterior.

Lo que sigue siendo maravilloso en este libro son los paisajes que nos presenta la autora, parece que estás allí mismo y debe de ser precioso. Pero para mí, por desgracia, esto en esta ocasión no es suficiente para borrar el error de infravalorar a los protagonistas, sobre todo a él. Quizás esperaba demasiado porque era mi favorito y ya se sabe lo que pasa cuando alguien espera mucho, pero no sé... Desde las primeras páginas tuve la impresión de que estaba leyendo al hermano pequeño de Deseo concedido y esa sensación continuó hasta el final, reforzada cuando vino Megan a salvar la situación (Megan y medio regimiento, como pasó en el segundo de Pídeme lo que quieras, si no recuerdo mal).

En fin, y a vosotras, ¿qué os pareció? ¿Tuvisteis esa sensación que os comento u os encantó?



Hasta la próxima entrada ;)

martes, 13 de enero de 2015

Deseo concedido.

Hola!!

¿Qué tal? Yo os traigo la reseña de la primera novela de la trilogía de las Guerreras Maxwell, Deseo concedido, de Megan Maxwell.

Si algo tiene claro Lady Megan Phillips es que ningún hombre doblegará su carácter y su voluntad. Acostumbrada a cuidar y velar por la seguridad de sus hermanos, Megan es una joven intrépida, de bello rostro moreno, a la que le divierten los retos y no le asusta el sonido del acero.
Si algo tiene claro el guerrero Duncan McRae es que su vida es la guerra. Acostumbrado a liderar ejércitos, y a que la gente agache atemorizada la cabeza a su paso, al llegar al castillo de Dunstaffnage para asistir a la boda de su amigo Axel McDougall, se encuentra con un tipo de enemigo muy distinto al que conoce: la joven e inquietante Megan. La palabra de un highlander en Escocia es su ley. Y la promesa de Duncan al abuelo de la muchacha une sus destinos y desemboca en una trepidante y accidentada boda de un año y un día. ¿Conseguirán Megan y Duncan sobrevivir todos esos meses sin ahogarse? ¿O por el contrario la pasión les terminará consumiendo?
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Pues bien, la primera puntualización que hago es que esta novela, y la segunda, pertenece al período que yo denomino en esta autora 'antes de' (antes de tener publicado Pídeme lo que quieras); y hago esta separación en su bibliografía porque para mí, desde el susodicho corte, todo lo que escribe es igual y no de mi gusto, precisamente, aunque por supuesto, para gustos colores, que nadie se me ofenda...

Dicho esto, al libro. Tengo que decir que me gustó mucho mucho, me enganchó enseguida y en dos días me lo leí ya, así casi del tirón; Megan, la protagonista, así como su hermana, Shelma, son chicas típicas de la autora, de espíritu libre, guerreras y cabezotas que se hacen valer, y que lo valen. Ellos por su parte, Duncan y Lolach, son de esos hombres que imponen, con carácter y, en este caso, highlanders...

La historia está bien, los personajes tienen una evolución lógica, los secundarios me encantaron, peeeero, como siempre me pasa con esta autora, llega un momento que la cabezonería de la protagonista, de Megan, me harta. La parte final del libro, desde el momento de la gran crisis (quienes lo leísteis ya os imagináis desde cuándo), es horrible, el comportamiento de ella no tiene sentido, pasa de ser una mujer con ideas claras a ser una niñata, sus enfados no vienen a cuento, en mi opinión. Se pasa dos pueblos o tres, la verdad, ¿no os parece?

Obviando esta última parte, lo cierto es que la novela me gustó mucho, me hizo sentir lo que sus personajes sentían y eso es muy importante para mí en un libro. Ahora toca la segunda novela, que trata de mi amado Niall, el hermano de Duncan.



Hasta la próxima entrada ;)